PROGRAMA DE CONSERVACION DE LA AUDICION
Como su nombre lo dice, el objetivo de un Programa de Conservación de la Audición (PCA) es cuidar y preservar el sentido del oído de los empleados expuestos a ciertos niveles de ruido. Este artículo sintetiza los componentes de un PCA y los requerimientos para su implementación con buen éxito.
1. MEDICIONES DE RUIDO Mapeo de los niveles de presión sonora NPS en las diferentes áreas. Puede incluir mediciones de las dosis diarias de ruidos a que están expuestos ciertos operarios u otro personal.
2. CONTROLES DE INGENIERIA Instalación de sistemas de filtros y aislamiento acústico de maquinaria. Generalmente resulta muy costoso.
3. PROTECTORES AUDITIVOS Los protectores auditivos, ya sean tapones contra ruido autoajustable, premoldeados o bien, orejeras, deben brindar la mejor relación atenuación/comodidad posible. Es también indispensable maximizar el esfuerzo orientado a lograr que sean usados adecuadamente. Esto requiere un proceso de motivación.
4. EVALUACIONES AUDIOLOGICAS PERIODICAS Es evidente que la detección temprana de pérdidas y problemas auditivos es indispensable para evitar su empeoramiento. Hoy en día, las revisiones audiológicas periódicas son requerimiento legal para todas las empresas con niveles de ruido significativos.
Para su buena implementación el PCA contará con el apoyo incondicional de todos los niveles gerenciales así como supervisores y jefes directos, quienes a su vez, se comunicarán entre sí de manera activa y constante con respeto al programa. Todos los esfuerzos resultarán infructuosos si no se provee al trabajador de protectores auditivos efectivos y se le motiva adecuadamente a utilizarlos.
MODIFICACION DE LA CONDUCTA
Un ejemplo de motivación con buen éxito mediante audiometrías es el presentado por Zohar (1980). Se efectuaron audiometrías antes y después del turno. Se explicó a los trabajadores que el desplazamiento del umbral auditivo representaba una sordera TEMPORAL como consecuencia de no utilizar los protectores.
Los cuadros con los resultados audiométricos se colocaron en varios puntos de la planta. Esta retroalimentación de información demostró lo importante y positivo que resulta usar protectores auditivos. El programa duró un mes y logró modificar definitivamente la conducta. Aún después de finalizar el programa, los empleados continuaron usando sus protectores.
INVOLUCRAR AL PERSONAL
Esto es importante. Un empleado que sea respetado y goce de una buena estima entre sus compañeros puede ser un elemento “clave”. Si él “pone el ejemplo” la utilización de los protectores auditivos será bien vista ya que para ellos representará algo inteligente, respetable y digno de ser imitado.
Asimismo el personal de mantenimiento, ingeniería e incluso de almacén, así como las sercretarías, deben recordar al obrero que se ponga sus tapones o protectores. La colocación de posters y materiales gráficos en los accesos y las áreas ruidosas recomendando el uso constante de los protectores auditivos constituye también una técnica de apoyo muy sencilla.
RELACIONES INDUSTRIALES
Para finalizar, se recomiendan tanto las buenas relaciones industriales como promoción para “vender” el programa. Por ejemplo, ofrecer a la familia directa del trabajador audiometrías de rastreo gratuitas. Esto crea mayor conciencia y promueve la participación activa en el programa.
Asimismo, se puede detectar pérdida auditiva en un hijo, lo que, de pasar inadvertido, puede causar a éste serios problemas de aprendizaje. Esta detección temprana significa una mjy noble y buena acción por parte de la empresa, y a su vez, resalta la importancia de cuidar y preservar el sentido de audición.
PROTECTORES AUDITIVOS EFECTIVOS
Será necesario determinar cual protector auditivo es el más adecuado, como resultado de sus índices de atenuación, comodidad e higiene de utilización. Los índices de atenuación deberán ser proporcionados por el fabricante, bajo normas internacionales. Se deben investigar varias marcas y tipos para seleccionar los protectores que mejor se adapten a las necesidades de seguridad de la empresa. Es recomendable ofrecer al trabajador más de un tipo de protector (por ejemplo una orejera y dos tapones) para que seleccione el que más le convenza.
Al poder elegir los protectores de su preferencia, el trabajador no siente que se le impone una obligación, por lo que se le facilita que contribuya voluntariamente con el programa y utilice sus protectores auditivos.